El BBVA ha desarrollado un análisis de la situación económica que enfrentará España de cara al 2025 y, en ESTUCASA, te informamos los puntos más relevantes a tener en cuenta.
Según el informe arrojado, continuará la recuperación en un 2,8 % durante el corriente año por mayor competitividad, menor precio del petróleo, la inversión en energías renovables que viene siendo tendencia desde hace varios años, la depreciación del euro, la inflación y unos tipos de interés más bajos.
Durante el año 2024, el crecimiento del PIB habría alcanzado el 3,2% y, para este año, los indicadores confirman una aceleración en la creación de empleo, un mayor protagonismo del consumo de los hogares y la resiliencia de las exportaciones de servicios; por lo que estos factores harán que el PIB se mantenga en alza al comienzo del año, situándose alrededor del 0,7 % en el primer trimestre de 2025.
Según la previsión, la recuperación del PIB continuará en 2025 (2,8 %) y 2026 (1,8 %).
Aquí te resumiremos más puntos destacados que se prevén en este año:
- Se espera que las ganancias de competitividad obtenidas hasta ahora se mantengan gracias a la caída en el precio del petróleo, la inversión en la producción de energía renovable, la depreciación del euro frente al dólar y la inmigración. Las exportaciones de servicios y la industria se están viendo particularmente beneficiados por esta tendencia
- La disminución de la inflación a niveles alrededor del 2 % permitirá que, en un mercado laboral tenso, con salarios al alza, la renta bruta disponible siga creciendo en términos reales
- Los tipos de interés continuarán cayendo, al tiempo que la política monetaria se vuelve más expansiva. Esto beneficiará, sobre todo, a sectores cuya demanda es intensiva en el uso del crédito, como los que comercializan bienes de consumo duraderos y, en especial, viviendas. La política fiscal no tendrá un tono contractivo en 2025, dadas las medidas anunciadas para apoyar a las familias y empresas afectadas por la DANA
- La tasa de paro disminuye sin que aumente el porcentaje de vacantes sin cubrir, lo que puede estar señalando mejoras de eficiencia en el mercado laboral. El PIB en España está a punto de recuperar la tendencia de crecimiento anterior a la pandemia, algo que queda lejos para la eurozona
A pesar de la evolución positiva de la economía, la probabilidad de ocurrencia de escenarios de riesgo está repuntando y te expondremos algunos de los factores:
- El encarecimiento del gas puede poner en peligro la competitividad de las manufacturas intensivas en el uso de energía. El estancamiento en la eurozona – el principal socio comercial de España – lastra el avance de las exportaciones de bienes. Estas padecerán la incertidumbre relacionada con los cambios en la política comercial de EE. UU. y las posibles respuestas alrededor del mundo
- El entorno geopolítico puede cambiar el tono que se esperaba de la política fiscal en Europa y hacerla más expansiva. La tasa de ahorro de los hogares en España se mantiene atípicamente elevada, lo que evidencia los limitantes del consumo privado para liderar el crecimiento
- En comparación a otras fases expansivas, la inversión sigue sin mostrar una respuesta acorde con el ritmo de crecimiento del PIB. Las políticas anunciadas para hacer frente a los desequilibrios en la construcción de vivienda son, en buena parte, bienvenidas, pero insuficientes
Los escenarios hacia delante serán particularmente dependientes de las decisiones que se tomen relacionadas con la política comercial y la fiscal.
En 2026, el panorama será diferente pues se estima en Europa un crecimiento desacelerado y una mayor incertidumbre.